miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín Unchained


San Valentín es una fecha compleja y llena de matices. Algunos la consideran como la oportunidad de afianzar lazos afectivos, otros pueden sentir aversión porque tener detalles con tu pareja se ha convertido en un “deber” donde tu pareja, tus pares y la sociedad aplican una ley donde tu afecto está en relación directamente proporcional al desembolso que hagas de tu tarjeta de crédito.

San Valentín se ha convertido en una fecha de consumo. Basta salir a la calle ese día y encontrará todos los espacios imaginables con promociones. Los restaurants están a tope (y la atención suele ser pésima), en las salas de cine no cabe un alfiler…TODO está pensando para “sangrar” a las parejas y hacerlas consumir. “¿Tú me quieres?...entonces gasta”.
Todo lo que uno pueda imaginarse se ofrece en San Valentín.
Esta fecha no solo lleva a pensar en el consumismo, propio de nuestra sociedad; el cual es alimentado de muchas vertientes- entre ellas la publicidad. También nos lleva a mirar el tipo de parejas que han existido, existen y existirán más adelante. Nuestras familias, amigos, escuela, los medios de comunicación, la publicidad y la sociedad influyen en nuestros esquemas para construir cómo debe ser una pareja, qué debemos esperar de ella, cómo debemos ser nosotros y qué debemos brindar.
Estas parejas no son esquemas excluyentes. Muchas de ellas tienen un tipo de personalidad y acciones, otras pueden evolucionar, involucionar, permutar e ir variando según las circunstancias lo ameriten y de acuerdo a su grado de maduración o estado personal.
Tradicionales Parejas donde los roles varón mujer suelen estar definidos: él provee, ella está en casa. Él sale, ella no. Él se exhibe, ella es modosa. Él decide cuándo, cómo y dónde; no debe dar explicaciones. Muchas parejas construyen sus relaciones bajo estas premisas. Ojo no significa que deba existir violencia (aunque en la mayoría de veces se da; en especial cuando ella busca mayor equidad y libertad)

Tiendas EFE. Ojo al mensaje: “volverla a enamorar cuesta 23 soles semanales”
Modernas: Apuestan por un compartir roles. Ambos trabajan, es decir, ambos proveen y dentro de la repartición de actividades dentro de casa no existe problema en que uno (en este caso el hombre) apoye dado que la mujer está ocupada trabajando. Suele verse en verse en parejas más jóvenes y con mayores estudios. Recordemos que esto no es una norma pues el machismo no es exclusivo de un nivel social; sino de una manera de concebir los roles de hombre y mujer.

Don Vittorio: El intercambio de roles no “debería” ser problema en una pareja.
Si por un lado tenemos patrones aprendidos que nos dicen “qué debemos buscar, esperar y ofrecer a nuestra pareja”; también hay que considerar cómo nos han dicho que son las relaciones de pareja. Muchos crecieron con “y vivieron felices para siempre” pensando que en realidad amar basta. La vida real no es tan simple.
Nadie le dijo que las cosas serían así ¿verdad?
Existen momentos muy gratos, pero también muchas situaciones que crean asperezas en la pareja, decepciones…nos vuelven más humanos, pero desde pequeños/as nos han hecho buscar princesas o príncipes según corresponda.
Convivencia: la verdad de la milanesa.
Cada vez más diversas personas apuntan a buscar relaciones alejadas de estos estereotipos, a cuestionar sus propias relaciones y, en caso de ser necesario, conseguir ayuda profesional porque no son felices con sus relaciones. Las personas van cambiando ¿Lo harán los medios? ¿Lo hará la publicidad? ¿Ofrecerá relaciones más reales? Veremos qué pasa.


miércoles, 16 de enero de 2013

La felicidad publicitaria


El comienzo de año (o quincena en este caso) nos lleva a revisar aciertos, desaciertos y metas. Estas listas suelen estar llenas de promesas e intenciones. Algunos psicólogos hacen hincapié en lo importante que estas “promesas” se conviertan en acciones en el corto, mediano y largo plazo.

Es ideal que algunas de dichas acciones (promesas) nos lleven lejos de nuestra “zona de confort” a fin de poder crecer y volvernos personas más completas. La educación, valores morales y religiosos, malas experiencias…todos nos conminan a continuar viviendo en una burbuja; así como establecer nuestras prioridades y metas “para ser felices” de acuerdo a lo que se nos ha enseñado que es lo correcto, lo que debemos desear, imitar y conseguir para tener la admiración, estabilidad, reputación…felicidad.

¿Te atreves a soñar? Es un video que plantea preguntas importantes para salir de nuestra esfera de confort. Nos invita a romper el miedo para a partir de allí trazar nuevos caminos.

A partir de esta pregunta deseaba explorar que nos muestra la publicidad como esquemas de felicidad. Esta es una mirada subjetiva, y evidentemente puede complementarse con otros aportes. Tampoco es una especie de cacería de brujas; sino, al contrario, es un modesto aporte a tratar de despertar y salir de nuestros propios esquemas y zona de confort pues la publicidad expone ciertos clichés, pero también expone miradas distintas a los parámetros “mayoritarios”.

Para algunos la felicidad puede reducirse a bienes materiales. De más está decir que los medios masivos de comunicación, el cine, las series, la publicidad nos brindan modelos donde lo importante es tener bienes…como decía la canción cuánto tienes, cuánto vales…

Dentro de esta mirada, el spot sobre prevención de cáncer a la piel donde aparecía la marca del diseñador Gerardo Privat emitía un mensaje sobre la felicidad: “tengo un Privat (un vestido), joyas…lo tengo todo”.

La publicidad aún sigue enviando patrones donde la felicidad se centra en tener un producto, sin importar el cómo.

Bajo esta línea, surge un ramal donde la felicidad es “pasarla bien”. Si bien no es la única marca que lo hace, pero las cervezas suelen trabajar muchísimo sobre este tema.  No seamos moralistas. A muchas personas nos puede agradar esta perspectiva de pasarla bien. El punto es cuando solo se conmina a vivir exclusivamente en estado “feliz” sin desear mirar (o vivir) las otras facetas que tiene la vida.

La campaña española de la DGT Alcohol “verás lo que te mola” apunta, en son de ironía, a mostrar a los adolescentes “todo lo que quieren” respecto al alcohol.
Como dije no se trata de una cacería de brujas. La publicidad también muestra otras miradas respecto a la felicidad. Por ejemplo Coca Cola hace una activación en una secundaria con “la máquina de la felicidad” En este caso podemos observar que lo maravilloso de la felicidad es compartir.
Activación que sorprende, motiva, agrada y se convierte en viral.

Existen otras miradas que apuntan al corazón del peruano “chambero”. En este caso Pinturas Fast “le pone un color a tu triunfo”. El spot de mototaxi me parece muy interesante pues propone el éxito asociado a una mujer que trabaja y que se convierte en dueña de su herramienta de trabajo.
El éxito de una peruana trabajadora.
El año pasado apareció una lista sobre los países “más felices”. El estudio fue realizado por Worldwide Independent Network (WIN/Gallup International) en 58 países. El Perú estaba en el octavo puesto. Así mismo, las razones para la felicidad las determinaba la juventud, la educación y el empleo. Si bien nuestro país no tiene altos valores en estos indicadores, sí hay mejoras importantes (aunque no ideales)
Quizá lo importante, y retomando el primer video, es dejar de lado esa imagen pesimista, cambiar, salir del confort, plantearnos nuevos retos, nuevas miradas…
Al margen de las críticas que recibió en su momento, me quedo con este spot que refleja el espíritu del peruano incansable. Hemos vivido mucho en crisis, no hay que dormirnos en los laureles, pero vale soñar que se pueden más cosas…claro no solo nosotros en Lima. Lo ideal es que “todos/todas” puedan también beneficiarse de esta “felicidad” y ahí está nuestra tarea.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

La minifalda tiene la culpa

Mi mañana empezó con la siguiente noticia: “En Suazilandia, las mujeres tienen prohibido usar minifalda y serán responsables de las agresiones sexuales que sufran en caso desacaten la norma” Según declaraciones de la vocera de la policía, Wendy Hleta, las mujeres que usen estas prendas podrían ser sancionadas hasta con seis meses de prisión.


Imagen que circulaba en la redes. Así se vistan con burka, las miradas lascivas hacia una mujer no cesan.

La lógica que prima aquí es “bastante simple”: Usando prendas cortas se incita a la violencia; por tanto sin prendas cortas no hay violencia” (¡bravo!) Disculpen mi sarcasmo, pero pensar así es cómo creer que por no hablar de educación sexual en los colegios, los jóvenes dejarán de tener inquietudes sobre el tema (las estadísticas ya nos han demostrado ampliamente lo contrario)

El problema, desde mi punto de vista, sigue siendo la falta de una educación completa, oportuna y sin sesgos. Al hablar de educación nos referimos a la recibida en casa y en la escuela. El hogar es el primer círculo para formar patrones de comportamiento en hombres y mujeres. Si en casa tenemos un discurso distinto para ellos y ellas, comenzamos el proceso de aprendizaje con el pie izquierdo.

Campaña de Save The Children que nos muestra cuán importante es la educación que recibimos de pequeños en nuestro desarrollo como adultos.

En casa, muchas veces, les pedimos a ellas que se cuiden de cómo visten pues eso “provoca” en los hombres reacciones. Así, ellas crecen pensando que “fue su culpa” si en casa, la calle, la escuela, el instituto o cualquier lugar han recibido un ataque; pues están convencidas que buscaron ser miradas, tocadas o agredidas. La consigna es clara: Se vista como se vista, nadie tiene derecho a violentar a otra persona. No obstante, el sentimiento de culpa es un estado perenne en muchas mujeres.

En el caso del hombre la figura es antagónica. Desde pequeño se le incita, celebra y pide que demuestre su masculinidad. Que mire, que exprese, que toque…es hombre, para eso está. Sus padres, amigos, la sociedad…todos se confabulan para que haga “uso” de su masculinidad. En algunas ocasiones parece haber un patrón respecto a la mujer que se agrede: joven, voluptuosa y mejor si hay testigos que “celebren” tu acto (amigos) En otras, se elige a una mujer sola, de apariencia vulnerable para poder ejercer control sobre ella (la calle, el bus, un paradero) suelen ser los escenarios.
La campaña “no tienes derecho a violarme” fue analizada en este blog y apela a despertar nuestra conciencia en que todavía creemos que la mujer, por su condición, es un objeto del cual el hombre puede disponer.
Estos esquemas están implantados en la sociedad. La educación y sensibilización para abordarlos y cambiar dichas conductas son materia importante y poco trabajada por algunos “periodistas”. En un reportaje del programa Al Sexto Día, se observa cómo muchos varones acosan con la mirada, con las palabras, se detienen a mirar. No obstante, el “reportero” no critica, celebra se une al juego y justifica por qué los hombres nos volvemos “locos”. Al final su conclusión es “sigamos mirando y rompiéndonos el ojo”.

Muchas veces los medios contribuyen, celebran y justifican las miradas que se hacen respecto a cómo debe ser el trato hacia una mujer.

Las estadísticas de femicidios siguen en aumento, como en el caso de Tacna. Los ataques no se detienen por cubrir a una mujer de pies a cabeza, ni por hacer que vayan en trenes distintos como en México ni tampoco recolectando historias de violencia o acoso callejero, que puede ser importante siempre que estén acompañadas de propuestas para cambiar el sistema educativo, de salud y justicia.

Se debe conversar con padres, alumnos, profesores, prestadores de salud, justicia y seguridad. El vestirnos con ropa que nos favorezca es parte de un sentirse bien con uno mismo y una misma. NADIE tiene derecho a mirarnos, decirnos ni tocarnos.   

lunes, 17 de diciembre de 2012

Educación, balas y violencia. Oscuros reflejos en el norte.


Una nueva tragedia enluta a los habitantes de Estados Unidos. Otra vez una escuela se convierte en el escenario de una masacre. Empiezan las interpretaciones sobre la personalidad del autor (Adam Lanza), sobre la legislación que permite comprar armas con una facilidad asombrosa -según datos existen 88 armas de fuego por cada 100 personas en Estados Unidos.

Se hace una pausa tras el shock, luego se mira hacia el pasado y rehace la macabra lista de matanzas perpetradas por estadounidenses hacia estadounidenses (12 tiroteos solo en este año) Se realizan vigilias, ceremonias a las víctimas y promesas de cambio.  Aparecen los nombres de las víctimas (20 niños, la mayoría pequeños de 6 años) y maestras que hicieron escapar a sus alumnos, los ocultaron o intentaron enfrentarse al asesino y perdieron la vida haciendo el sacrificio máximo.
Las vigilias y homenajes a las inocentes víctimas de esta masacre. Fuente Reuters
Hay muchas aristas en este problema. Por un lado tenemos el Bullying, que es recurrente en la sociedad estadounidense. Según refieren expertos entrevistados por el diario El Comercio, los jóvenes son individualistas y están muy pendientes de su éxito social (como muchos jóvenes), pero en este país la dosis de aislamiento y maltrato social son muy altas y crueles- dejando heridas que no se borran con facilidad. Las campañas contra el Bullying (tocados en este blog en junio del 2012 y en agosto del 2011) en Estados Unidos son numerosas. Apelan a testimonios de artistas que cuenta como sufrieron este drama de pequeños, a situaciones cotidianas que se transforma en Bullying, a mostrar el lado de la víctima, a brindarles apoyo diciéndoles qué hacer. Sin embargo, los casos continúan, la violencia va hacia las redes sociales y se llega a casos de adolescentes que no soportan más y se quitan la vida.

Cadenas como MTV buscan apoyar iniciativas que frenen el Bullying. No obstante, las cadenas de series americanas siguen perpetuando patrones donde lo importante es el éxito social.

El primer ingrediente son adolescentes frustrados con su vida, porque no es como ellos quisiera ni cómo se les dice que debería ser según los cánones en los medios. El segundo componente es la facilidad para conseguir armas. Más aún cuando se nos ofrecen más “héroes” que toman la justicia por su mano y no a través de las leyes; o que disparan primero y preguntan después.

Muchos “accidentes con arma de fuego” suceden en casa, en un estado de ira irracional. El saldo el mismo: No quise hacerlo, estaba ofuscado, no era mi intención…dejando atrás muertos y personas en la cárcel.

A ello habría que sumar la sociedad que fomenta el uso de armas, que vive en estado de temer al otro, que “necesita” sentirse segura y tiene leyes que “amparan” a todo ciudadano a portar y comprar un arma para “protegerse”. La venta de armas es un gran negocio con lobbies dentro de las esferas más altas del poder en Estados Unidos. Así que el camino para el cambio no es nada fácil, menos cuando se les ha enseñado a las personas que la respuesta ante la violencia es mayor violencia.

La cultura de las armas empieza con las leyes que la permiten; amparándose en lobbies poderosos, creando necesidades y otorgando “falsa seguridad” para justificar sus lucrativos ingresos.

Bien refiere Jorge Bruce en su artículo, que llorar no detendrá a otra persona de cometer nuevamente un crimen por los motivos que sea. Hay lobbies muy fuertes, pero si en verdad se quiere disminuir las cifras lo único que queda es aplicar medidas de desarme.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La coherencia en un mensaje: El caso Villena


El 25 de noviembre se celebró el Día de la No Violencia contra la Mujer. Al día siguiente, el Ministro de Trabajo José Villena agredió a una trabajadora de la empresa de transporte aéreo LAN. Las críticas no se han hecho esperar: personas de a pie, blogueros, periodistas, políticos condenaron al acción del Ministro. En un primer momento se opto por el silencio, luego el Ministro viaja a Arequipa a “pedir disculpas” insistiendo que todo fue un mal entendido.

La Ministra de la Mujer, Ana Jara, ha sido enfática “ningún ciudadano o ciudadana tiene corona o privilegios ante la Ley y que el tratamiento legal y/ o social, en los casos de violencia de género, es igual para todos y todas, sin hacer diferenciación de personas, indistintamente su cargo o posición social, con la consiguiente condena y repudio hacia los hechos de violencia contra la mujer y cualquier sector en estado de vulnerabilidad”. Sin embargo, el premier, Juan Jiménez, ha minimizado el hecho; afirmando que se trata de un caso “aislado y superado”.
Carlín interpretando este incidente.

El caso trae y continuará trayendo cola. En la red social Twitter se ha creado el hasta #fueravillena que contiene la condena de reconocidos periodistas y analistas. Vale leer el análisis de Mirko Lauer (Salvando al sargento Villena)

Diversas periodistas y blogueros expresando su rechazo al Ministro.
Al margen de la gravedad que una agresión representa, este caso tiene muchas aristas para el análisis.
Los ejemplos pesan más que las palabras. Que un gobierno realice un mensaje apelando a los valores, del ciudadano común, pero guarde silencio, no tome acciones de reparación, no de la cara o minimice este tipo de actos es muy grave y echa por tierra cualquier mensaje por más cierto que sea. Como mencioné en el post Los valores están en ti, no en mí, es muy tentador pedir al otro algo y no estar a la altura de la exigencia requerida.
Esto afecta a TODOS: Cualquier institución que desee apelar a un cambio de patrones afianzados en el imaginario popular tendrá muchos problemas porque el ciudadano común termina visibilizando las conductas y no las palabras porque “somos vivos”, “la ley es para el otro, no para mí”. Más aún si al parecer se toman medidas no tan éticas como lo expuesto por Diario 16 donde el Ministro solicita a los congresistas no pedir su interpelación.
Los actos terminan por avalar conductas. Con este tipo de actos, en especial realizado por un Ministro de Trabajo, que se supone vela por el respeto a TODOS Y TODAS los trabajadores, el mensaje entre líneas es: “maltrata a tus trabajadores, tú (jefe) tienes el poder, eres superior, tienes más derechos”.

La violencia se aprende, más con el ejemplo que revela nuestra verdadera naturaleza.

No pasar por agua tibia acciones graves: Aparentemente la ley no es igual para todos. Más aún al revisar las frases y actos que al parecer realizó el Ministro. Empujar a la trabajadora, fotografiar a los trabajadores y amenazar con despedirlos. Esto refuerza la idea que el Perú es desigual y guardar silencio no ayuda.

Los cambios sociales implican una sensibilización y compromiso de TODOS los operadores y estamentos. Los cambios son lentos, pero deben mantenerse constantes. Muchos mensajes sociales apelan al ejemplo para modificar conductas. Sin embargo, cuando las altas autoridades no están sensibilizadas ante el tema, no hay más que asumir que el mensaje es un saludo a la tribuna a través de un globo de gas que se desinfla; mientras las cifras de agresiones a mujeres siguen día a día en aumento. Hasta ahora existe el pedido de una interpelación al Ministro y el silencio de las altas esferas del poder.

Colofón
 
El domingo, entre gallos y media noche, se aceptó la renuncia de Villena. Poco favor se hizo; pues no existe mea culpa, se sigue minimizando el delito. Ninguna autoridad, salvo la Ministra Ana Jara, se pronunció en contra del abuso cometido. El cambio se debió a la presión mediática y política. El tema sigue de largo y hay que recordar que el papel y el vídeo, si bien aguantan todo, caen en saco roto cuando las conductas y las acciones cotidianas de todos (en especial de quienes tienen poder) van en contra de lo que se pregona.

Carlín exponiendo a los pseudo defensores de las mujeres.
Ya no se acuerdan de sus obras.
 

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Qué es ser hombre?


El pasado lunes 19 de noviembre se celebró el Día Internacional del Hombre. No creo que debería existir un día en específico para pensar sobre una realidad. No obstante, aprovechemos para poner algunos temas en la mesa de diálogo; partiendo de la primera y quizá obvia pregunta: ¿Qué es ser hombre hoy en día?
Para algunos la pregunta se centra en los cánones con los cuales muchos de nosotros hemos crecido: ser un proveedor. Solo bastaba un buen trabajo y te convertías automáticamente en un “gran partido”. A ello le sumamos ciertas pautas de comportamiento como: voz gruesa, cuerpo musculoso, tener éxito con las mujeres (incluso ser mujeriego era “bien visto”), etc. Eso era “la esencia del macho”.
¿Quién define cómo debe ser “la esencia del hombre”?
Sin embargo, la primera mirada puede estar cargada de estereotipos (de hecho lo está) y aborda un tema importante. Muchos hombres y mujeres consideraban (y aún consideran) que esas deben ser las características que definen a un hombre. No obstante, como me decía un amigo: “Las mujeres han cambiado, no te necesitan económicamente, compiten a nivel laboral, si quieren adoptan un hijo o usan inseminación artificial; entonces… ¿ya no nos necesitan?
La broma deja abierta una pregunta interesante. Muchas mujeres han empezado a pedir y/o exigir a sus parejas nuevos comportamientos: Descartando los antiguos o incluyendo nuevos.  Si esto no sucede, ellas cortan con el hombre en cuestión.
Muchos hombres quedan con desconcierto. No comprenden la razón por la cual si han sido educados con ciertos patrones se les exige otros comportamientos. Eso quizá sea el inicio de conductas violentas expresadas contra el género y de femicidios.
La violencia se aprende. Y a los varones se le “exige” mostrar violencia.
Preguntar sobre quiénes son los que emiten los mensajes de violencia sería larguísimo. Medios de comunicación, sociedad, escuela, etc. En este caso solo deseo enfocarme en la publicidad. Hay muchos casos sobre cómo la publicidad ofrece una imagen estereotipada de las personas, y se aprovecha de ello, emite un mensaje sobre esa base (que es más fácil) y perenniza los mismos.
Mencionar las marcas que trabajan sobre esta línea y los estereotipos que usan sería largo, extenuante y hasta diría deprimente. En el último post se ha trabajado sobre el tema, y ha sido una constante en este espacio. Marcas como Axe, Brahma, John Holden, entre muchas otras serían ejemplos de esta línea de imagen.
Se nos ha hecho creer que no tenemos miradas comunes. La publicidad ha usado esas ideas para impulsar campañas muy entretenidas, fastuosas, pero, volvemos al punto, no nos permiten tener nuevas miradas sobre lo que es ser hombre. Las cervezas Quilmes y Amstel Trabajan campañas sobre este tema, pero como que nos deja con la sensación que no se puede hacer nada: o nos peleamos para siempre o cedemos en todos nuestros “defectos”.
Sin embargo, hay marcas que apuestan por otra mirada de hombre, de padre o de pareja. Por ejemplo. Muchos padres han dejado atrás “la vergüenza” de jugar con ellas, acompañarlas a sus fiestas o simplemente disfrutar y dejarse ser con ellas. Así mismo, algunos hombres comprenden que sus parejas trabajan, se quedan en la oficina, pueden tener salidas y eso no es signo de “infidelidad”.
Un padre acompañando a su hija al baño, una imagen cada vez más frecuente y sin complejos.
Algunas parejas están aprendiendo a cambiar sus miradas de ellos mismos y sus actitudes hacia el otro/a.
Muy tierna, quizá muchos padres se sientan identificados.
Siempre quedará el debate si la publicidad puede o debe educar. Quizá la pregunta es si quiera y esté dispuesta a cambiar los patrones con los que miramos nuestro ser hombre aquí y ahora. En especial con lo que los niños y niñas construyen esa mirada y adolescentes y adultos terminan reforzándola. El tema es largo y como siempre nosotros podemos ir construyendo y exigir nuevos caminos.

martes, 13 de noviembre de 2012

Entre la intención y la acción: Errores en la publicidad social

El sábado pasado (10/11/2012) tuve la oportunidad de volver a participar como expositor en el curso de Desarrollo en la PUCP. Siempre tomo esta oportunidad con mucha emoción y responsabilidad pues considero que el intercambio de puntos de vista entre publicitarios y comunicadores para el desarrollo es vital para trabajar campañas potentes y correctamente enfocadas.
¿Qué se nos viene a la mente con la palabra macho?
Si alguna vez le ha dicho NO a un niño ¿Cuál fue el resultado obtenido? Probablemente termina haciendo lo que le prohibió verdad. Los niños no decodifican la negación, la enlazan con el objeto que es prohibido… “No te subas a la silla”; subirme a la silla- piensa.
Si pensamos en “macho” en el concepto de América Latina que tenemos. El viril, el mujeriego, el que no se queja, el que mete mano a la mujer. Ese suele ser el concepto que muchos varones y mujeres tienen de macho. Esta campaña no apela al “macho” apela al hombre “seguro”, pero teniendo como titular esa frase es probable que terminemos asociando la idea de macho al concepto antes referido y lo que haga es asentar y reafírmalo, en vez de cuestionarlo.
Los temas sociales suelen tener pocas oportunidades de ser expuestos. Quizá porque en esta vida de todo es bonito, ligero, risible; entrar con un mensaje que te pida cambiar, que rebele que tu mundo de ensueño no es tal, pues genera rechazo. Quiero revisar y analizar brevemente dos campañas.
Chile trabajó una polémica campaña denominada “por amor a las tetas”. El spot en mención buscaba que los hombres a quienes “nos gustan las tetas”, las cuidemos y convenzamos a nuestra pareja, amiga cariñosa, amante etc. a que se haga un examen de despistaje.

La polémica primera parte de la campaña chilena.
Cuando los publicitarios hacemos una campaña de chocolates para niños enganchamos a los niños (que van a pedir) y convencemos a los padres (que van a comprar) ¿Cuál es el razonamiento acá? Cuántas mujeres se pueden sentir cosificadas a un par de pechos grandes (La segunda campaña va más por esta línea) ¿Las mujeres con busto pequeño no sufren de cáncer de mama? ¿No estamos perennizando que el canon de belleza es mujer de senos grandes y que solo vale por ellos? ¿Cuántas mujeres terminarán haciéndose el examen gracias a esta campaña?
La teoría nos dice que es recomendable establecer cifras, trabajar con líderes de opinión que generen comentarios que ayuden a visibilizar el tema, y lo más importante respetar la sensibilidad para que las personas afectadas y sus allegados no banalicen el tema.
El siguiente caso responde a nuestra realidad local. El vídeo de Gerardo Privat sobre el cáncer. El vídeo aplica algunos de los postulados que hemos mencionado. Expone cifras sobre el cáncer, utiliza a un líder de opinión (discutible para algunos) como Privat es verdad sí lo hace. Sin embargo en último punto donde comienza la gran polémica.
“Llevo un Privat, joyas…lo tengo todo; también cáncer” sentencia polémica para las miles de personas que padecen cáncer y no están reflejadas en esta  “propuesta”.
Las críticas al spot desarrolladas por publicistas como Gustavo Rodríguez o Jorge Salmón, apuntan a cuán importante es la forma para trabajar una campaña social. En principio, y con exageración, se aprecia el logo de la marca Privat, proponen modelos aspiracionales (tener un Privat, joyas no es todo para muchos de los peruanos, pero se insinúa que debería serlo), los mensajes sobre las cifras de cáncer son opacados por la música fashión, la modelo posee una actuación desganada que no nos toca (pocas modelos son actrices, y eso no es culpa de la señorita sino de los realizadores) y por ende no nos convence de la veracidad de su mensaje. ¿Con qué nos quedamos?
Insisto puede que Privat, y cualquier otra persona, empresa, marca tengan las mejores, y reales intenciones, en poner un tema social sobre la palestra pública. Sin embargo, la idea es sumar, informar y sensibilizar acerca de una realidad poco conocida y difundida. Si no se trabaja con un enfoque informado, que atienda a la diversidad de la problemática, con atención a todos los públicos afectados; usualmente llegamos a campañas que generan polémica, rechazo, aversión y banalización y retroceder en lo avanzado.
Campaña Alemana sobre VIH. Reitera el estigma sobre los portadores. “También Son asesinos”