martes, 9 de agosto de 2011

El condón femenino: ¿Una cuestión de poder?

El condón femenino es un método de protección de barrera, que consiste en una especie de funda hecha de poliuretano, con dos anillos flexibles (uno cerrado que va dentro de la vagina y otro abierto que va fuera de ésta).

Un "nuevo" método para viejos problemas: Prevención de embarazos y de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)

En la web circula diversa información sobre su uso, sus ventajas y desventajas. Dentro de las primeras podemos mencionar que el poliuretano (material con el que se fabrica el condón femenino) es más resistente que el látex (material que se usa para fabricar el condón masculino), además no causa alergia como sí lo hace este último en algunas personas. Así mismo, cubre la vulva, ofreciendo mayor protección a la mujer; puede colocarse hasta ocho horas antes de la relación sexual y otorga a la mujer la independencia de protegerse sin necesidad de convencer al hombre que se ponga un condón (ojo a este punto).

En cuanto a sus desventajas tenemos que no es muy estético a la vista; presenta dificultades para insertarlo y sacarlo; cuesta hasta tres veces más que el condón masculino. 
Su forma de uso y costos son puntos clave a solucionar para lograr su masificación.


El método no es nuevo; y su llegada a nuestro mercado tampoco. Enfocando en ese entonces, 2009, la necesidad que las mujeres puedan optar por usar un método de forma independiente para detener el aumento de las cifras de VIH; especialmente en las mujeres- población que estaba en una relación de 3 hombres por mujer portadora.

No solo hay que empezar a fomentar el uso; sino que haya sufieciente existencia del producto.
El Ministerio de Salud (MINSA), a través de su página web, anunció haber entregado cerca de seis mil condones femeninos a las regiones de Ucayali, Ica, Lima ciudad, la Provincia Constitucional del Callao, y con proyecciones de llegar a establecimientos en Lambayeque, Tacna, Junín, San Martín, Loreto y de los distritos del cono sur de Lima; incluyendo la capacitación y orientación por parte de personal del MINSA.

La consejería es parte importante para el conocimiento y masificación de cualquier método. 


En nuestro país no hemos podido observar material publicitario al respecto. Al remitirnos a la web en busca de más opciones, observamos trabajos más de corte educacional y no comercial; realizados por alumnos de universidades y/o gobiernos regionales. Si bien los mensajes resaltan las fortalezas físicas; parecen centrarse en los beneficios emocionales o de comportamiento. Así tenemos:
·      No cortar el momento: Se centra en la ventaja que el condón femenino puede colocarse hasta 8 horas antes de la relación sexual; evitando interrumpir “el momento” previo a la relación sexual, cosa que no sucede con su contraparte masculina y es motivo de muchas molestias y “rechazos”. 

·       Estar totalmente protegida: El condón femenino ofrece una mayor protección para la mujer, especialmente en sus órganos genitales externos; algo que el condón masculino no ofrece.


·      Tú (mujer) tienes el control: Es toda una “revolución” decirle a la mujer que no depende que el hombre quiera o no usar condón; ella puede decir que sí y usarlo para protegrese.


·      Comparación: Se compara diversos métodos anticonceptivos respecto al placer y seguridad que brindan; mostrando al condón femenino como la opción que combina ambos al máximo.

·      Suavizar efecto negativo: Usa analogía con productos hechos para las mujeres que las hace verse bien o forma parte de sus rutinas, pero que cuando se empieza a usar suele haber problemas. 

·       Uso de animación: Más de corte educativo, especialmente en jóvenes. Este formato ayuda a romper ciertas ideas preconcebidas sobre el producto.



En muchos lugares del mundo sigue siendo difícil lograr el uso de este método; en principio el gran problema es el costo, lo cual hace poco factible su masificación (aunque hay iniciativas para lograr versiones más económicas). Otra razón puede ser que hablamos de una categoría (condón femenino) y no de una marca en específico. Sin embargo, esto no ha sido inconveniente para lograr la inserción de otros productos en situaciones similares.
Sin embargo, el problema tal vez, más allá del costo, la practicidad y la apariencia, siguen siendo los esquemas mentales; en donde un hombre con condón masculino es considerado “precavido” y una mujer con condón masculino es tildada, muchas veces, de “jugadora”. Cambiar los esquemas mentales es algo que cuesta a las personas pues se vive enquistado con ellos y se aprende a considerar que esa es la forma correcta de entender el mundo y vivir en él desde la más tierna infancia. Recordemos la serie Who’s the boss (traducida como ¿Quién manda a quién?) que presentaba a un hombre que hacía de “ama de llaves” de una publicista separada. La serie rompía con muchos cánones de la época (el hombre es quien trabaja, la mujer se queda en casa, él tiene la última palabra, etc.).
Cambio de roles: Realidades más comunes en algunos sectores y muy enquistadas en otros.

Tal vez romper esa lógica es más difícil en la intimidad de la alcoba y requiera en el futuro de campañas de comunicación cara a cara o quizás masivas; pero con insights muy potentes, identificables y accionables que busquen darle alternativas a las mujeres para poder protegerse de un embarazo no deseado y una ITS; especialmente a aquellas sometida al “poder” de su pareja quien decide cuándo y cómo tener relaciones sexuales sin preocuparle la salud de ella.

4 comentarios:

  1. La información de este tema es justa y necesaria por decirlo así lo considero muy preciso, no aburre abarcas inquietudes, dudas y miedos, buen trabajo, más claro ni el agua.

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  2. Que loco, soy mujer, tengo 24 años y ninguna de las personas que conozco habla sobre el condon femenino. Nadie lo conoces, asumo, o quizas han escuchado vagamente algo sobre él... casi como un mito.

    Es dificil cambiar las asociaciones mentales y culturales, especialmente en una ciudad tan machista. ¿No es al hombre a quien le corresponde llevar el condon?

    Me pregunto ahora: ¿Vamos a dejar, nosotras mujeres, que nuestra vida dependa de la decision o iniciativa de un tercero? Si creemos en la libertad sexual para ambos sexos, no podemos perpetuar costumbres o clichés absurdos.

    Creo que muchas pensamos así... ésta información debería ser difundida, mucho más difundida.

    Gracias por empezar a hacerlo!!!

    Veronica

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  3. Hola Veronica. El asunto del condon, masculino o femenino, aun complejiza y causa temores o verguenzas. En el caso del condon femenino hay detras un tema de liberalizacion, es decir, que la mujer tenga el control de protegerse sin que el hombre "lo autorice". Creo que la difusion depende de todos nosotros. Gracias por comentar =)

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