miércoles, 26 de diciembre de 2012

La minifalda tiene la culpa

Mi mañana empezó con la siguiente noticia: “En Suazilandia, las mujeres tienen prohibido usar minifalda y serán responsables de las agresiones sexuales que sufran en caso desacaten la norma” Según declaraciones de la vocera de la policía, Wendy Hleta, las mujeres que usen estas prendas podrían ser sancionadas hasta con seis meses de prisión.


Imagen que circulaba en la redes. Así se vistan con burka, las miradas lascivas hacia una mujer no cesan.

La lógica que prima aquí es “bastante simple”: Usando prendas cortas se incita a la violencia; por tanto sin prendas cortas no hay violencia” (¡bravo!) Disculpen mi sarcasmo, pero pensar así es cómo creer que por no hablar de educación sexual en los colegios, los jóvenes dejarán de tener inquietudes sobre el tema (las estadísticas ya nos han demostrado ampliamente lo contrario)

El problema, desde mi punto de vista, sigue siendo la falta de una educación completa, oportuna y sin sesgos. Al hablar de educación nos referimos a la recibida en casa y en la escuela. El hogar es el primer círculo para formar patrones de comportamiento en hombres y mujeres. Si en casa tenemos un discurso distinto para ellos y ellas, comenzamos el proceso de aprendizaje con el pie izquierdo.

Campaña de Save The Children que nos muestra cuán importante es la educación que recibimos de pequeños en nuestro desarrollo como adultos.

En casa, muchas veces, les pedimos a ellas que se cuiden de cómo visten pues eso “provoca” en los hombres reacciones. Así, ellas crecen pensando que “fue su culpa” si en casa, la calle, la escuela, el instituto o cualquier lugar han recibido un ataque; pues están convencidas que buscaron ser miradas, tocadas o agredidas. La consigna es clara: Se vista como se vista, nadie tiene derecho a violentar a otra persona. No obstante, el sentimiento de culpa es un estado perenne en muchas mujeres.

En el caso del hombre la figura es antagónica. Desde pequeño se le incita, celebra y pide que demuestre su masculinidad. Que mire, que exprese, que toque…es hombre, para eso está. Sus padres, amigos, la sociedad…todos se confabulan para que haga “uso” de su masculinidad. En algunas ocasiones parece haber un patrón respecto a la mujer que se agrede: joven, voluptuosa y mejor si hay testigos que “celebren” tu acto (amigos) En otras, se elige a una mujer sola, de apariencia vulnerable para poder ejercer control sobre ella (la calle, el bus, un paradero) suelen ser los escenarios.
La campaña “no tienes derecho a violarme” fue analizada en este blog y apela a despertar nuestra conciencia en que todavía creemos que la mujer, por su condición, es un objeto del cual el hombre puede disponer.
Estos esquemas están implantados en la sociedad. La educación y sensibilización para abordarlos y cambiar dichas conductas son materia importante y poco trabajada por algunos “periodistas”. En un reportaje del programa Al Sexto Día, se observa cómo muchos varones acosan con la mirada, con las palabras, se detienen a mirar. No obstante, el “reportero” no critica, celebra se une al juego y justifica por qué los hombres nos volvemos “locos”. Al final su conclusión es “sigamos mirando y rompiéndonos el ojo”.

Muchas veces los medios contribuyen, celebran y justifican las miradas que se hacen respecto a cómo debe ser el trato hacia una mujer.

Las estadísticas de femicidios siguen en aumento, como en el caso de Tacna. Los ataques no se detienen por cubrir a una mujer de pies a cabeza, ni por hacer que vayan en trenes distintos como en México ni tampoco recolectando historias de violencia o acoso callejero, que puede ser importante siempre que estén acompañadas de propuestas para cambiar el sistema educativo, de salud y justicia.

Se debe conversar con padres, alumnos, profesores, prestadores de salud, justicia y seguridad. El vestirnos con ropa que nos favorezca es parte de un sentirse bien con uno mismo y una misma. NADIE tiene derecho a mirarnos, decirnos ni tocarnos.   

lunes, 17 de diciembre de 2012

Educación, balas y violencia. Oscuros reflejos en el norte.


Una nueva tragedia enluta a los habitantes de Estados Unidos. Otra vez una escuela se convierte en el escenario de una masacre. Empiezan las interpretaciones sobre la personalidad del autor (Adam Lanza), sobre la legislación que permite comprar armas con una facilidad asombrosa -según datos existen 88 armas de fuego por cada 100 personas en Estados Unidos.

Se hace una pausa tras el shock, luego se mira hacia el pasado y rehace la macabra lista de matanzas perpetradas por estadounidenses hacia estadounidenses (12 tiroteos solo en este año) Se realizan vigilias, ceremonias a las víctimas y promesas de cambio.  Aparecen los nombres de las víctimas (20 niños, la mayoría pequeños de 6 años) y maestras que hicieron escapar a sus alumnos, los ocultaron o intentaron enfrentarse al asesino y perdieron la vida haciendo el sacrificio máximo.
Las vigilias y homenajes a las inocentes víctimas de esta masacre. Fuente Reuters
Hay muchas aristas en este problema. Por un lado tenemos el Bullying, que es recurrente en la sociedad estadounidense. Según refieren expertos entrevistados por el diario El Comercio, los jóvenes son individualistas y están muy pendientes de su éxito social (como muchos jóvenes), pero en este país la dosis de aislamiento y maltrato social son muy altas y crueles- dejando heridas que no se borran con facilidad. Las campañas contra el Bullying (tocados en este blog en junio del 2012 y en agosto del 2011) en Estados Unidos son numerosas. Apelan a testimonios de artistas que cuenta como sufrieron este drama de pequeños, a situaciones cotidianas que se transforma en Bullying, a mostrar el lado de la víctima, a brindarles apoyo diciéndoles qué hacer. Sin embargo, los casos continúan, la violencia va hacia las redes sociales y se llega a casos de adolescentes que no soportan más y se quitan la vida.

Cadenas como MTV buscan apoyar iniciativas que frenen el Bullying. No obstante, las cadenas de series americanas siguen perpetuando patrones donde lo importante es el éxito social.

El primer ingrediente son adolescentes frustrados con su vida, porque no es como ellos quisiera ni cómo se les dice que debería ser según los cánones en los medios. El segundo componente es la facilidad para conseguir armas. Más aún cuando se nos ofrecen más “héroes” que toman la justicia por su mano y no a través de las leyes; o que disparan primero y preguntan después.

Muchos “accidentes con arma de fuego” suceden en casa, en un estado de ira irracional. El saldo el mismo: No quise hacerlo, estaba ofuscado, no era mi intención…dejando atrás muertos y personas en la cárcel.

A ello habría que sumar la sociedad que fomenta el uso de armas, que vive en estado de temer al otro, que “necesita” sentirse segura y tiene leyes que “amparan” a todo ciudadano a portar y comprar un arma para “protegerse”. La venta de armas es un gran negocio con lobbies dentro de las esferas más altas del poder en Estados Unidos. Así que el camino para el cambio no es nada fácil, menos cuando se les ha enseñado a las personas que la respuesta ante la violencia es mayor violencia.

La cultura de las armas empieza con las leyes que la permiten; amparándose en lobbies poderosos, creando necesidades y otorgando “falsa seguridad” para justificar sus lucrativos ingresos.

Bien refiere Jorge Bruce en su artículo, que llorar no detendrá a otra persona de cometer nuevamente un crimen por los motivos que sea. Hay lobbies muy fuertes, pero si en verdad se quiere disminuir las cifras lo único que queda es aplicar medidas de desarme.

viernes, 7 de diciembre de 2012

La coherencia en un mensaje: El caso Villena


El 25 de noviembre se celebró el Día de la No Violencia contra la Mujer. Al día siguiente, el Ministro de Trabajo José Villena agredió a una trabajadora de la empresa de transporte aéreo LAN. Las críticas no se han hecho esperar: personas de a pie, blogueros, periodistas, políticos condenaron al acción del Ministro. En un primer momento se opto por el silencio, luego el Ministro viaja a Arequipa a “pedir disculpas” insistiendo que todo fue un mal entendido.

La Ministra de la Mujer, Ana Jara, ha sido enfática “ningún ciudadano o ciudadana tiene corona o privilegios ante la Ley y que el tratamiento legal y/ o social, en los casos de violencia de género, es igual para todos y todas, sin hacer diferenciación de personas, indistintamente su cargo o posición social, con la consiguiente condena y repudio hacia los hechos de violencia contra la mujer y cualquier sector en estado de vulnerabilidad”. Sin embargo, el premier, Juan Jiménez, ha minimizado el hecho; afirmando que se trata de un caso “aislado y superado”.
Carlín interpretando este incidente.

El caso trae y continuará trayendo cola. En la red social Twitter se ha creado el hasta #fueravillena que contiene la condena de reconocidos periodistas y analistas. Vale leer el análisis de Mirko Lauer (Salvando al sargento Villena)

Diversas periodistas y blogueros expresando su rechazo al Ministro.
Al margen de la gravedad que una agresión representa, este caso tiene muchas aristas para el análisis.
Los ejemplos pesan más que las palabras. Que un gobierno realice un mensaje apelando a los valores, del ciudadano común, pero guarde silencio, no tome acciones de reparación, no de la cara o minimice este tipo de actos es muy grave y echa por tierra cualquier mensaje por más cierto que sea. Como mencioné en el post Los valores están en ti, no en mí, es muy tentador pedir al otro algo y no estar a la altura de la exigencia requerida.
Esto afecta a TODOS: Cualquier institución que desee apelar a un cambio de patrones afianzados en el imaginario popular tendrá muchos problemas porque el ciudadano común termina visibilizando las conductas y no las palabras porque “somos vivos”, “la ley es para el otro, no para mí”. Más aún si al parecer se toman medidas no tan éticas como lo expuesto por Diario 16 donde el Ministro solicita a los congresistas no pedir su interpelación.
Los actos terminan por avalar conductas. Con este tipo de actos, en especial realizado por un Ministro de Trabajo, que se supone vela por el respeto a TODOS Y TODAS los trabajadores, el mensaje entre líneas es: “maltrata a tus trabajadores, tú (jefe) tienes el poder, eres superior, tienes más derechos”.

La violencia se aprende, más con el ejemplo que revela nuestra verdadera naturaleza.

No pasar por agua tibia acciones graves: Aparentemente la ley no es igual para todos. Más aún al revisar las frases y actos que al parecer realizó el Ministro. Empujar a la trabajadora, fotografiar a los trabajadores y amenazar con despedirlos. Esto refuerza la idea que el Perú es desigual y guardar silencio no ayuda.

Los cambios sociales implican una sensibilización y compromiso de TODOS los operadores y estamentos. Los cambios son lentos, pero deben mantenerse constantes. Muchos mensajes sociales apelan al ejemplo para modificar conductas. Sin embargo, cuando las altas autoridades no están sensibilizadas ante el tema, no hay más que asumir que el mensaje es un saludo a la tribuna a través de un globo de gas que se desinfla; mientras las cifras de agresiones a mujeres siguen día a día en aumento. Hasta ahora existe el pedido de una interpelación al Ministro y el silencio de las altas esferas del poder.

Colofón
 
El domingo, entre gallos y media noche, se aceptó la renuncia de Villena. Poco favor se hizo; pues no existe mea culpa, se sigue minimizando el delito. Ninguna autoridad, salvo la Ministra Ana Jara, se pronunció en contra del abuso cometido. El cambio se debió a la presión mediática y política. El tema sigue de largo y hay que recordar que el papel y el vídeo, si bien aguantan todo, caen en saco roto cuando las conductas y las acciones cotidianas de todos (en especial de quienes tienen poder) van en contra de lo que se pregona.

Carlín exponiendo a los pseudo defensores de las mujeres.
Ya no se acuerdan de sus obras.
 

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Qué es ser hombre?


El pasado lunes 19 de noviembre se celebró el Día Internacional del Hombre. No creo que debería existir un día en específico para pensar sobre una realidad. No obstante, aprovechemos para poner algunos temas en la mesa de diálogo; partiendo de la primera y quizá obvia pregunta: ¿Qué es ser hombre hoy en día?
Para algunos la pregunta se centra en los cánones con los cuales muchos de nosotros hemos crecido: ser un proveedor. Solo bastaba un buen trabajo y te convertías automáticamente en un “gran partido”. A ello le sumamos ciertas pautas de comportamiento como: voz gruesa, cuerpo musculoso, tener éxito con las mujeres (incluso ser mujeriego era “bien visto”), etc. Eso era “la esencia del macho”.
¿Quién define cómo debe ser “la esencia del hombre”?
Sin embargo, la primera mirada puede estar cargada de estereotipos (de hecho lo está) y aborda un tema importante. Muchos hombres y mujeres consideraban (y aún consideran) que esas deben ser las características que definen a un hombre. No obstante, como me decía un amigo: “Las mujeres han cambiado, no te necesitan económicamente, compiten a nivel laboral, si quieren adoptan un hijo o usan inseminación artificial; entonces… ¿ya no nos necesitan?
La broma deja abierta una pregunta interesante. Muchas mujeres han empezado a pedir y/o exigir a sus parejas nuevos comportamientos: Descartando los antiguos o incluyendo nuevos.  Si esto no sucede, ellas cortan con el hombre en cuestión.
Muchos hombres quedan con desconcierto. No comprenden la razón por la cual si han sido educados con ciertos patrones se les exige otros comportamientos. Eso quizá sea el inicio de conductas violentas expresadas contra el género y de femicidios.
La violencia se aprende. Y a los varones se le “exige” mostrar violencia.
Preguntar sobre quiénes son los que emiten los mensajes de violencia sería larguísimo. Medios de comunicación, sociedad, escuela, etc. En este caso solo deseo enfocarme en la publicidad. Hay muchos casos sobre cómo la publicidad ofrece una imagen estereotipada de las personas, y se aprovecha de ello, emite un mensaje sobre esa base (que es más fácil) y perenniza los mismos.
Mencionar las marcas que trabajan sobre esta línea y los estereotipos que usan sería largo, extenuante y hasta diría deprimente. En el último post se ha trabajado sobre el tema, y ha sido una constante en este espacio. Marcas como Axe, Brahma, John Holden, entre muchas otras serían ejemplos de esta línea de imagen.
Se nos ha hecho creer que no tenemos miradas comunes. La publicidad ha usado esas ideas para impulsar campañas muy entretenidas, fastuosas, pero, volvemos al punto, no nos permiten tener nuevas miradas sobre lo que es ser hombre. Las cervezas Quilmes y Amstel Trabajan campañas sobre este tema, pero como que nos deja con la sensación que no se puede hacer nada: o nos peleamos para siempre o cedemos en todos nuestros “defectos”.
Sin embargo, hay marcas que apuestan por otra mirada de hombre, de padre o de pareja. Por ejemplo. Muchos padres han dejado atrás “la vergüenza” de jugar con ellas, acompañarlas a sus fiestas o simplemente disfrutar y dejarse ser con ellas. Así mismo, algunos hombres comprenden que sus parejas trabajan, se quedan en la oficina, pueden tener salidas y eso no es signo de “infidelidad”.
Un padre acompañando a su hija al baño, una imagen cada vez más frecuente y sin complejos.
Algunas parejas están aprendiendo a cambiar sus miradas de ellos mismos y sus actitudes hacia el otro/a.
Muy tierna, quizá muchos padres se sientan identificados.
Siempre quedará el debate si la publicidad puede o debe educar. Quizá la pregunta es si quiera y esté dispuesta a cambiar los patrones con los que miramos nuestro ser hombre aquí y ahora. En especial con lo que los niños y niñas construyen esa mirada y adolescentes y adultos terminan reforzándola. El tema es largo y como siempre nosotros podemos ir construyendo y exigir nuevos caminos.

martes, 13 de noviembre de 2012

Entre la intención y la acción: Errores en la publicidad social

El sábado pasado (10/11/2012) tuve la oportunidad de volver a participar como expositor en el curso de Desarrollo en la PUCP. Siempre tomo esta oportunidad con mucha emoción y responsabilidad pues considero que el intercambio de puntos de vista entre publicitarios y comunicadores para el desarrollo es vital para trabajar campañas potentes y correctamente enfocadas.
¿Qué se nos viene a la mente con la palabra macho?
Si alguna vez le ha dicho NO a un niño ¿Cuál fue el resultado obtenido? Probablemente termina haciendo lo que le prohibió verdad. Los niños no decodifican la negación, la enlazan con el objeto que es prohibido… “No te subas a la silla”; subirme a la silla- piensa.
Si pensamos en “macho” en el concepto de América Latina que tenemos. El viril, el mujeriego, el que no se queja, el que mete mano a la mujer. Ese suele ser el concepto que muchos varones y mujeres tienen de macho. Esta campaña no apela al “macho” apela al hombre “seguro”, pero teniendo como titular esa frase es probable que terminemos asociando la idea de macho al concepto antes referido y lo que haga es asentar y reafírmalo, en vez de cuestionarlo.
Los temas sociales suelen tener pocas oportunidades de ser expuestos. Quizá porque en esta vida de todo es bonito, ligero, risible; entrar con un mensaje que te pida cambiar, que rebele que tu mundo de ensueño no es tal, pues genera rechazo. Quiero revisar y analizar brevemente dos campañas.
Chile trabajó una polémica campaña denominada “por amor a las tetas”. El spot en mención buscaba que los hombres a quienes “nos gustan las tetas”, las cuidemos y convenzamos a nuestra pareja, amiga cariñosa, amante etc. a que se haga un examen de despistaje.

La polémica primera parte de la campaña chilena.
Cuando los publicitarios hacemos una campaña de chocolates para niños enganchamos a los niños (que van a pedir) y convencemos a los padres (que van a comprar) ¿Cuál es el razonamiento acá? Cuántas mujeres se pueden sentir cosificadas a un par de pechos grandes (La segunda campaña va más por esta línea) ¿Las mujeres con busto pequeño no sufren de cáncer de mama? ¿No estamos perennizando que el canon de belleza es mujer de senos grandes y que solo vale por ellos? ¿Cuántas mujeres terminarán haciéndose el examen gracias a esta campaña?
La teoría nos dice que es recomendable establecer cifras, trabajar con líderes de opinión que generen comentarios que ayuden a visibilizar el tema, y lo más importante respetar la sensibilidad para que las personas afectadas y sus allegados no banalicen el tema.
El siguiente caso responde a nuestra realidad local. El vídeo de Gerardo Privat sobre el cáncer. El vídeo aplica algunos de los postulados que hemos mencionado. Expone cifras sobre el cáncer, utiliza a un líder de opinión (discutible para algunos) como Privat es verdad sí lo hace. Sin embargo en último punto donde comienza la gran polémica.
“Llevo un Privat, joyas…lo tengo todo; también cáncer” sentencia polémica para las miles de personas que padecen cáncer y no están reflejadas en esta  “propuesta”.
Las críticas al spot desarrolladas por publicistas como Gustavo Rodríguez o Jorge Salmón, apuntan a cuán importante es la forma para trabajar una campaña social. En principio, y con exageración, se aprecia el logo de la marca Privat, proponen modelos aspiracionales (tener un Privat, joyas no es todo para muchos de los peruanos, pero se insinúa que debería serlo), los mensajes sobre las cifras de cáncer son opacados por la música fashión, la modelo posee una actuación desganada que no nos toca (pocas modelos son actrices, y eso no es culpa de la señorita sino de los realizadores) y por ende no nos convence de la veracidad de su mensaje. ¿Con qué nos quedamos?
Insisto puede que Privat, y cualquier otra persona, empresa, marca tengan las mejores, y reales intenciones, en poner un tema social sobre la palestra pública. Sin embargo, la idea es sumar, informar y sensibilizar acerca de una realidad poco conocida y difundida. Si no se trabaja con un enfoque informado, que atienda a la diversidad de la problemática, con atención a todos los públicos afectados; usualmente llegamos a campañas que generan polémica, rechazo, aversión y banalización y retroceder en lo avanzado.
Campaña Alemana sobre VIH. Reitera el estigma sobre los portadores. “También Son asesinos”

viernes, 19 de octubre de 2012

Para tomárselo a pecho: Lucha contra el cáncer de mama

El 19 de octubre se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama. Las cifras en nuestro país siguen en aumento. Según el Ministerio de Salud (MINSA), éste es el cáncer más frecuente en Lima y Arequipa; con una tasa de 26.5 por cada 100 mil mujeres, y una tasa de mortalidad de 9.3 por cada 100 mil. Además la mayoría de mujeres (y hombres…así es nosotros también podemos desarrollar cáncer de mama) no prestamos atención a los cambios en nuestro organismo; lo cual hace que el diagnóstico sea muy tarde y lo que se pueda hacer sea poco. ¿Las marcas han interesado en este tema? ¿Cuáles? ¿Cómo? Lo revisaremos a continuación:
1.- Emisor del mensaje: Existen diversas marcas que se interesan por la difusión de información sobre los temas de cáncer de mama. Quizás las más reconocidas son aquellas cuyo ámbito de acción es médico como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o aquellas organizaciones dedicadas a brindar servicios similares.

Oncosalud viene trabajando de manera permanente sobre la prevención como estrategia fundamental para combatir TODO tipo de cáncer.
2.- Concientizar y derribar mitos respecto al problema: En paralelo hay que considerar también la difusión de cifras para hacer que el público reflexione sobre esta problemática (muchas veces ignorada). Las cifras pueden variar de región a región; pero lo importante es que la mujer sepa que TODAS pueden ser afectas al cáncer.
Muchas mujeres creen que a ellas no les sucederá, y por ende no se hacen un examen o no toman atención a las señales.
3.- Importancia del autoexamen: Aquellas instituciones y marcas que trabajan sobre este tema, apuestan por difundir la importancia del autoexamen y la forma de realizarlo. Éste no demora tanto tiempo y puede ser la señal para una visita al médico y tener un tratamiento más leve, breve y con altas posibilidades de cura.

Avón desarrolla un tutorial para que las mujeres aprendan a realizarse el autoexamen.
4.- Sensibilización: El proceso de sensibilización es vital para que las personas tomen como suyo el problema. Suele ser abordado desde diversas aristas (las cuales pueden ser múltiples y complementarias). Lo importante es que la visibilización del tema no se pierda, más aún cuando debe combatirse con los medios de comunicación que solo en estas fechas dan cobertura a estos cuadros. Dentro de las formas cómo abordarlo, he seleccionado algunos:
Dramatización: La Liga de Cáncer de Bogotá trabajo a partir de esta “inconformidad” femenina “nunca están felices con sus senos” “si muy chicos, muy grandes, muy en punta, separadas, etc.” Pero  “qué pasaría si ya no las tuvieras”.

Un insight potente, para una realidad que no desean abordar muchas mujeres.
Universalizar (sin drama) el mensaje: Trabajar con el drama no siempre ayuda. Para muchas personas una excesiva carga de dramatismo termina por quitarle verdad a la historia; y por ende no funciona. Sin embargo, y retomando el tema de universalidad, la agencia DDB en Mozambique utilizó el concepto “ningun cuerpo es inmune”. Haciendo énfasis en la importancia del autoexamen mensual.
Heroínas o villanas. Ninguna es inmune al cáncer de seno. La campaña trabajó cuatro motivos diferentes: Wonder Woman, She Hulk, Catwoman y Storm.
Uso de figuras públicas: El uso de figuras públicas suele ser importante para las organizaciones. Dan validez al mensaje, informan y tienen un “gancho” potente para asegurar la asistencia de público y la cobertura de los medios. En muchas ocasiones el tema importa de manera real a las figuras y brindan su tiempo y hasta recursos para ello. Senos libres ha trabajado con diversas figuras de la farándula local como Karla Kasos, Marina Mora, Silvia Cornejo, Edith Tapia, Janet Barboza, Rossana Fernández Maldonado, Rosa Elvira Cartagena, participando en conferencias informativas. 
Rebecca Escribens participando en la campaña “A las Mujeres no nos gana el Cáncer de Mama”
Testimoniales: Los comunicadores también sabemos que el mostrar a una persona “común” ayuda a que el mensaje se asiente con más facilidad. Se puede dar testimonios de personas que sobrevivieron (esperanzador), insitir en la prevención mostrando a una familia y las razones para hacerse el examen (como lo trabaja Leonisa) El mensaje es más logrado cuando una artista comparte una experiencia real, como fue el caso de la cantante Soraya quien batalló contra esta enfermedad, y el mensaje caló hondo tras su muerte víctima de esta enfermedad.
Su lucha animó a muchas mujeres a realizarse el examen, a que los medios se interesen en este tema.
Hacer Acciones para la comunidad: Otro recurso importante que tienen las organizaciones es realizar acciones hacia la comunidad. Esto implica dos situaciones. La primera consiste en realizar acciones de información como ferias o campañas de despistaje, más aún si éstas pueden ser desplazarse a diversos puntos de la ciudad como el Mama móvil. El otro punto consiste en “romper el hielo”, sacar de la rutina y acercar el tema a las personas de a pie; y esto se puede lograr con teatralizaciones como flashmob.
Un flashmob rompe la rutina, sorprende y puede lograr el primer movimiento para que las personas reflexionen sobre un tema.
Como fuera recuerden el cáncer de mama es curable si se detecta a tiempo, puede darle a cualquier mujer (y también a hombres) háganse un chequeo mensual (explórense los senos) y si detectan un bulto (por más pequeño que sea) visiten a un especialista.

jueves, 11 de octubre de 2012

Día Internacional de las niñas

Hoy se celebra por primera vez el Día Internacional de las Niñas. Quizá a algunos les parezca otra de tantas fechas que llenan el calendario, pero para otros es un proyecto que ha tenido que ser luchado en distintas instancias para lograr su aprobación; lo cual lleva a su visibilización y el desarrollo de una agenda temas en pos de mejorar la situación de las menores en el país de origen. Empecemos por el principio ¿Por qué un día para las niñas?
Toda la niñez merece protección, la mayoría coincide en ello. Sin embargo, como refiere Mujeres net, nacer mujer en un país en vías de desarrollo conlleva una serie de privaciones en los derechos básicos: ablación genital, matrimonios no consentidos, violaciones, explotación laboral, feticidio, con cifras que superan los miles o millones anualmente.
En muchos países ser niña y niño expresan un sinnúmero de diferencias y oportunidades.
Esta situación se perenniza a través de una educación que privilegia al varón, por el hecho de serlo, versus la mujer que sufrirá todas estas carencias, maltratos y humillaciones. Dentro de lo que observamos, el componente de violencia es dramático, y en el Perú la cosa tampoco pinta muy bien.
Según el diario La República hasta agosto de este año, se han atendido un total de 7.751 casos por violencia familiar o sexual, entre personas de 0 y 17 años de edad. De esta cifra, 5.363 son niñas y adolescentes mujeres (69%). Que, muy probablemente, formarán parte de esa espiral de violencia que cree que “algo hizo para merecer el castigo”.
PROMSEX nos recuerda las fuertes cifras que encierra “el ser niña”
Como siempre la educación vital y en debate, según CARE un millón de peruanas en ámbitos rurales quedan sin estudiar; y de las que estudian en secundaria, solo el 15% terminan oportunamente (entre 16 a 18 años) Si bien estas cifras nos deberían llevar a la reflexión, las aristas de este problema son múltiples: Existen problemas de salud, de deserción escolar, de violencia sexual (especialmente) de insensibilidad de los funcionarios y funcionaras del Estado para atender a las víctimas de ataques, de condicionamiento de parte de muchas iglesias para valorar a la mujer como “compañera y apoyo del hombre”, de índole sexual (si es lesbiana, transexual o transgenero).
PROMSEX nos remite a esta campaña de PLAN llamada Por ser niña que en 5 años buscará impactar directamente en la vida de 4 millones de niñas en todo el mundo y en su acceso a una educación de calidad. También busca fomentar relaciones democráticas y de respeto en la familia y la comunidad. Al final se busca impactar en la vida de 40 millones de niñas y niños a través de programas y proyectos que transformen prácticas y comportamientos, así como la implementación de políticas públicas a favor de las niñas lo cual repercutirá en la vida de 400 millones de niñas que viven en los países en donde interviene Plan. En nuestro país figuras como Wendy Sulca, Rossana Fernández-Maldonado, Diego Dibos, Raúl Suazo han expresado su compromiso a esta campaña.

viernes, 5 de octubre de 2012

Yo aborté

El 28 de setiembre se celebró el Día por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe. De más está centrarse en las implicaciones morales que este delicado tema conlleva. Lo trabajé en el post titulado ¿Una vida por otra? Aborto terapéutico y embarazo adolescente frente a lo cual solo puedo decir que sigo creyendo en la libertad de cada persona para elegir y no poder juzgar a nadie por la decisión que tome. Sea porque consideran tener al bebé a pesar de las adversidades y miedos frente al cambio de vida (que me parece valiente), pero también están aquellas mujeres que optan por no tenerlo porque han sopesado y consideran que tenerlo les cambiará la vida y no están listas para ello.
Las campañas, a favor o en contra del aborto, tocan insights potentes y fuertes. Quizá ello me anima a revisarlo, dejando de un lado las concepciones morales que pueda tener el tema en sí y verlo desde un lado más de vista comunicativo.
Algunas campañas “pro vida” no escatiman en utilizar los recursos de la publicidad para realizar mensajes que llamen la atención. El desarrollo de videos, desnudos artísticos y campañas con apoyo de artistas como la modelo argentina Natalia Fassi y la campaña Maldita decisión llevan a pensar que dentro de las filas de los “pro vida” hay comunicadores muy preparados que conocen el oficio y saben plantear su mensaje.
El desnudo artístico y la provocación dejan de lado la idea de “mojigatos” cuando los grupos en contra del aborto exponen sus argumentos.
Estos grupos tienen bases muy sentadas y han tenido mucha injerencia dentro de los ministros/as de salud y de la mujer. Redactaron un pedido al entonces Ministro de Salud Alberto Tejada titulado “Manifiesto contra la elaboración de un protocolo para matar” La carta esgrimida ser que el protocolo de aborto (terapéutico o no) es una excusa para matar y que todas las mujeres, sin excepción, optarán por la “vida”.
Los efectismos y el usar la culpa también son parte de los recursos de algunas campañas “pro vida”
El otro campo, aquellas que optan por una “libre decisión” de la mujer; tienen claro que ésta no es decisión fácil. La mujer (o la pareja si fuera el caso) lo piensa mucho. Ideal sería que las mujeres no deban llegar a esta encrucijada; con mejor atención en salud, información, orientación, acceso a métodos anticonceptivos. Sin embargo, seguimos bastante lejos de ello y las razones suelen ser conocidas.
Una campaña que circuló por las redes sociales es  “yo aborté y estoy en paz”. Una campaña de Puerto Rico donde se trabajan cuatro afiches que expresan algunos de los motivos para tomar esta decisión: “tener la información te lleva a una mejor decisión”, “cuidar la salud propia”, “no revivir la pesadilla tras una agresión sexual”, “una decisión responsable para ella y sus hijos”.
Una campaña que ha circulado a través de las Redes Sociales.
Si bien la campaña trabaja sobre un insight potente “quitar el miedo y el estigma frente a esta decisión”, considero que se han cometido errores respecto al tratamiento del tema. En primer lugar, la posible banalización del tema. Muchas mujeres han sido educadas con los temores propios de su religión, consideran que el abortar será una culpa que las marcará por el resto de su vida. Por ello, decirles que hay una vida luego de esa difícil decisión es correcto, pero colocar mujeres sonrientes termina banalizando esta difícil situación y apuntando hacia el argumento que muchos grupos contrarios al aborto mencionan: “Todas la mujeres empezarán a abortar como si fuera lo más normal del mundo”. Esta decisión no es fácil, y quizá esas imágenes contribuyen a dar argumentos en esa línea.
De otro lado, nunca hay que olvidar que cuando diseñamos campañas con mensajes dirigidos al público en general siempre pueden darse otras lecturas a nuestro soporte. El ama de casa es “negra”; mientras la ejecutiva y la estudiante son “blancas”. Es verdad puede ser casualidades, pero siempre es importante tener en claro todo el panorama para no tratar de solucionar un problema y generar otro. En este caso, podrían decirse que no se consideró que se puedan dar lecturas de racismo como mencionaban algunas personas que en Facebook vieron esta campaña.
Otras campañas recogen testimonios de muchas personas de distintas condiciones, hombre mujeres, actores, amas de casa, docentes universitarios, etc.
Yo aborté una campaña que recoge diferentes miradas de las personas que tomaron esa decisión…nada fácil
En Perú el tema ha sido trabajado por diversas instituciones. PROMSEX articuló su estrategia a través del apoyo de líderes de opinión 75 opiniones sobre el aborto reúne a distintas personalidades peruanas (actores, periodistas, juristas, etc.) que dan su punto de vista sobre el tema del aborto (a favor del mismo)
Dentro de las distintas opiniones Magaly Solier y Marco Zileri tocan dos puntos neurálgicos: la cobardía de la clase política de tocar el tema, y el peligro que representa realizarlo en instalaciones clandestinas.
Comunicacionalmente cada grupo utiliza argumentos persuasivos. Expones las razones de su postura, pero en la práctica aún seguimos jugando a una doble moral donde aquellas mujeres o familias que tienen recursos económicos puede (y normalmente lo hacen) “solucionar su problema” viajando a otro país donde el aborto el legal, ir a una clínica donde -teniendo contactos- le harán un aborto sin riesgos o tomar una píldora. Sin embargo, para muchas mujeres de pocos recursos económicos o culturales las opciones siempre terminan siendo precarias, insalubres y riesgosas.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mirando más allá de la punta del iceberg: El caso Ruth Thalía Sayas

La muerte de Ruth Thalía Sayas ha sido noticia de primera plana. El caso es notoriedad no solo por la insania con la que fue cometido el crimen; sino porque es un golpe directo al tipo de sociedad que somos
El principal actor de este caso es su asesino, cuya “excusa”, y la que plantea su familia, es que “ella (Ruth Thalía) lo humilló, le hizo quedar como cachudo, como huevón, todos se ríen de él”, ergo, eso le daba derecho a secuestrarla, golpearla humillarla, matarla y limpiar mi imagen. Como refiere Roberto Bustamante en su artículo Perú, país megaperverso, “en este país es mejor ser homicida que cachudo”.
“La mujer es mi objeto y puedo disponer de ella, incluso de su vida”- así es el pensamiento de muchos hombres en nuestra sociedad.
El segundo gran actor, más que el programa El Valor de la Verdad, son los medios de comunicación. Gustavo Faverón desarrolla dos artículos (Un femicidio en dos episodios y la moral de la TV; Ningún femicidio es cometido por una sola persona), que abordan este tema. En estos artículos Faverón expone la “cerrada defensa” que muchos medios han realizado sobre su grado de responsabilidad en este caso, sea minimizando el hecho, atacando al conductor, convirtiéndolo en un suerte de “tu envidia es mi progreso” (tengo más rating que tú y te duele) y porque los medios están evidenciando su lado más “transparente”: tenemos un negocio, buscamos sacar ganancias, traer anunciantes y nos moveremos con lo que la gente quiera (o haremos que quieran lo que producimos).
Carlín interpreta el interés de los canales por el rating.

Otro actor, tangencial o del mismo peso que el punto anterior, es Beto Ortiz, así no le agrade. Muchos consideran una actitud de quitar cuerpo por el grado de responsabilidad y más aún un “aparente” grado de indolencia. Sin embargo, él no es el único que realiza un tratamiento maquineo de la noticia. Casi todos los medios de señal abierta, en sus diversos horarios, lo hacen. Corren a grabar a un padre o madre llorando a su hijo/a, colocan música triste, buscan adjetivos que impacten: eso vende.
Al mismo tiempo vale revisar la preparación y sensibilización de las caras que dan las noticias y generan opinión en nuestro país. Si optas por ser el conductor de un espacio, lo ideal es prepararte. Cuántos periodistas se dan cuenta de su lenguaje estigmatizador, de sus gestos y cuánto ello puede influir en las personas que conforman su realidad a partir de lo que observan en los medios de comunicación- especialmente las personas de nivel socioeconómico más humilde.
Javier Ampuero, en Cómo los medios de comunicación informan sobre el VIH y cómo lo pueden hacer mejor, revela la poca preparación que tienen los periodistas respecto no solo a conocimientos sobre el VIH; sino que tienen miradas estereotipadas que pueden contribuir al estigma. Esto mismo puede ocurrir con el bullying, feminicidio, homosexualidad, etc. Queda la pregunta ¿Los canales invierten en la mejor formación de sus periodistas? ¿Cuántos buscan ampliar su mirada de la realidad? ¿Las universidades e institutos han tomado en consideración estos temas?
Autorregulación, mayor preparación, sensibilización en temas diversos es lo mínimo que deberíamos exigir a los periodistas. En la foto Carlos Carlín exponiendo un informe sobre la violación a un menor de edad.
Un cuarto actor es el Estado Peruano. Como refiere Marco Sifuentes en su artículo El Horror de la Verdad, somos el país con más denuncias de violación de Sudamérica; puesto 16 en el mundo, se violan 20 personas al día (93% son mujeres y la mayoría son menores de edad- ahijadas, sobrinas o hijas del violador). Como refiere Susana Chávez de PROMSEX, en el artículo Cuerpo y derechos ¿Quién mató a Ruth Sayas? “A Ruth la mato un hombre que creyó ser dueño de su vida y porque hay una sociedad que refuerza esta desvaloración de las mujeres y hay un Estado que así lo permite”.
Quinto, y principalísimo actor, somos nosotros. La Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA) ha optado por no sancionar a El Valor de la Verdad por emitirse fuera del horario de protección al menor. Entonces ¿quién puede sancionar a este tipo de programas? Nosotros. Porque cada uno colabora en el rating de programa que escarban en las miserias humanas, que hacen apología a la violencia, a los estigmas de homosexuales o mujeres tildadas de jugadoras, apoyan el mantener un hogar a pesar del engaño en nombre del amor y la familia, etc. Miramos sus repeticiones, sus emisiones en web, lo twitteamos compartimos vía Facebook.
Muchos periodistas dicen “nadie obliga a nadie a consumir los medios”, otros dicen “somos productos, ustedes nos consumen y exigen entretención”. Si tan productos se consideran, entonces recordemos que Phillip Kotler en Marketing 3.0 nos dice que ahora las marcas buscan llenar el corazón y el espíritu de sus consumidores. Los canales que emiten cultura no tienen rating, los que emiten morbo superan los dos dígitos. Si queremos hacer cambios, si esta muerte, como muchas otras que tienen una arista en lo que los medios de comunicación emiten, servirá para debiera ser para que decidamos exigir otro tipo de programas. Caso contrario, esperemos a la siguiente víctima.
Esta imagen criticaba a toda la producción peruana en general. Salvo loables intentos la mayoría solo busca la “entretención”.