miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín Unchained


San Valentín es una fecha compleja y llena de matices. Algunos la consideran como la oportunidad de afianzar lazos afectivos, otros pueden sentir aversión porque tener detalles con tu pareja se ha convertido en un “deber” donde tu pareja, tus pares y la sociedad aplican una ley donde tu afecto está en relación directamente proporcional al desembolso que hagas de tu tarjeta de crédito.

San Valentín se ha convertido en una fecha de consumo. Basta salir a la calle ese día y encontrará todos los espacios imaginables con promociones. Los restaurants están a tope (y la atención suele ser pésima), en las salas de cine no cabe un alfiler…TODO está pensando para “sangrar” a las parejas y hacerlas consumir. “¿Tú me quieres?...entonces gasta”.
Todo lo que uno pueda imaginarse se ofrece en San Valentín.
Esta fecha no solo lleva a pensar en el consumismo, propio de nuestra sociedad; el cual es alimentado de muchas vertientes- entre ellas la publicidad. También nos lleva a mirar el tipo de parejas que han existido, existen y existirán más adelante. Nuestras familias, amigos, escuela, los medios de comunicación, la publicidad y la sociedad influyen en nuestros esquemas para construir cómo debe ser una pareja, qué debemos esperar de ella, cómo debemos ser nosotros y qué debemos brindar.
Estas parejas no son esquemas excluyentes. Muchas de ellas tienen un tipo de personalidad y acciones, otras pueden evolucionar, involucionar, permutar e ir variando según las circunstancias lo ameriten y de acuerdo a su grado de maduración o estado personal.
Tradicionales Parejas donde los roles varón mujer suelen estar definidos: él provee, ella está en casa. Él sale, ella no. Él se exhibe, ella es modosa. Él decide cuándo, cómo y dónde; no debe dar explicaciones. Muchas parejas construyen sus relaciones bajo estas premisas. Ojo no significa que deba existir violencia (aunque en la mayoría de veces se da; en especial cuando ella busca mayor equidad y libertad)

Tiendas EFE. Ojo al mensaje: “volverla a enamorar cuesta 23 soles semanales”
Modernas: Apuestan por un compartir roles. Ambos trabajan, es decir, ambos proveen y dentro de la repartición de actividades dentro de casa no existe problema en que uno (en este caso el hombre) apoye dado que la mujer está ocupada trabajando. Suele verse en verse en parejas más jóvenes y con mayores estudios. Recordemos que esto no es una norma pues el machismo no es exclusivo de un nivel social; sino de una manera de concebir los roles de hombre y mujer.

Don Vittorio: El intercambio de roles no “debería” ser problema en una pareja.
Si por un lado tenemos patrones aprendidos que nos dicen “qué debemos buscar, esperar y ofrecer a nuestra pareja”; también hay que considerar cómo nos han dicho que son las relaciones de pareja. Muchos crecieron con “y vivieron felices para siempre” pensando que en realidad amar basta. La vida real no es tan simple.
Nadie le dijo que las cosas serían así ¿verdad?
Existen momentos muy gratos, pero también muchas situaciones que crean asperezas en la pareja, decepciones…nos vuelven más humanos, pero desde pequeños/as nos han hecho buscar princesas o príncipes según corresponda.
Convivencia: la verdad de la milanesa.
Cada vez más diversas personas apuntan a buscar relaciones alejadas de estos estereotipos, a cuestionar sus propias relaciones y, en caso de ser necesario, conseguir ayuda profesional porque no son felices con sus relaciones. Las personas van cambiando ¿Lo harán los medios? ¿Lo hará la publicidad? ¿Ofrecerá relaciones más reales? Veremos qué pasa.


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